Arte

Presentación en Cineteca Nacional de “Viendo la luz… Salas de cine en la literatura mexicana” un libro póstumo de Gustavo García

Comentarios

  1. Esos interiores, lujosamente decadentes, son una preciosidad y la fachada, tambien.Sobre el destino de edificios singulares y miticos, que han devenido en tiendas y otros menesteres, cierto que se podria hablar mucho, pero es de agradecer que se conserven en su estado lo mas original posible, en mi ciudad tambien un cine se reconvirtió en tienda de ropa de una determinada marca y conserva toda la boveda, el escenario, el anfiteatro, la platea, que es la tienda…..me gusta entrar a ese espacio y sentarme un ratito a contemplar lo que en su dia fue un cine donde pase muy buenos ratos, y agradezco a la marca de la tienda, que “me” lo conserve, para seguir mirandolo.Un abrazo.