Steve. USA 2025
Dir. Tim Mielants
Reparto: Cillian Murphy, Tracey Ullman, Jay Lycurgo, Emily Watson.
Cillian Murphy regresa con esta cinta, basada en el best seller “Shy” de Max Porter, quien también participa como guionista. La premisa de la película es acompañar, durante un solo día, la azarosa vida del director de una escuela especial para adolescentes problemáticos. Steve (Murphy) funge como nuestro guía a lo largo de una jornada extenuante y compleja de trabajo.
Poco después de iniciada la película, entendemos que no se trata de un día cualquiera para Steve. En medio de sus propios conflictos personales, libra una batalla para salvar a sus alumnos y a la escuela, jóvenes a los que la sociedad y el sistema ya no ofrecen mayores alternativas.
Steve representa también una mirada cargada de conciencia. ¿Qué estamos dispuestos a ofrecerles a estas adolescencias atormentadas y excluidas? Emily Watson, por ejemplo, interpreta un breve pero significativo papel como la terapeuta del lugar, quien intenta contener la rabia, el rencor y la violencia. Por momentos, ella encarna la desesperanza y el deseo de rendirse.
La película sobresale por ser como una fotografía que captura un instante —en este caso, un día— de una situación sumamente compleja. Tim Mielants decide enfocar la historia en el personaje de Steve: sus encuentros, desencuentros y el esfuerzo constante por mantener a raya sus demonios internos. De hecho, la cámara lo sigue casi todo el tiempo, ya sea con planos secuencia o con tomas cerradas de su rostro y expresiones.
Cillian Murphy —por lo tanto— sostiene sobre sus hombros la carga emocional de la película. Su actuación está impregnada de matices, transitando de la tensión al drama prácticamente de una toma a otra. Más que sobresaliente, su interpretación confirma su talento para dar vida a personajes complejos y llenos de contradicciones.



Stanton Wood. Cr. Robert Viglasky/Netflix
© 2025.
Otra decisión acertada es el diseño del escenario, que se percibe como una casa llena de esquinas, puertas y escaleras. Las tomas y secuencias refuerzan la idea de que el caos no es solo interno, sino que comienza a trasladarse al exterior.
La película es mucho más que un melodrama sobre la difícil vida de adolescentes problemáticos; es una reflexión que nos invita a cuestionar las consecuencias del individualismo, la exclusión y la crueldad con la que juzgamos a quienes están al margen. Además, es una llamada de atención sobre la importancia de la salud mental como herramienta fundamental para enfrentar los desafíos cotidianos.
Esta radiografía apenas se asoma al borde del abismo. No logramos ver el fondo y, de hecho, las salidas parecen escasas. Sin embargo, rescata la importancia de mirar con humanidad y comprensión a quienes sufren y, sobre todo, destaca la responsabilidad colectiva de quienes hemos dejado a otros en el camino.
