Las comparaciones siempre son odiosas, pero en algunos casos – como éste- absolutamente inevitables. Este esquema de terror adolescente, donde un grupo de chicos y chicas excluidos y poco populares deben enfrentarse a amenazas tan reales como terroríficas, no es nuevo ni se inventó ayer. Pero al parecer no es casualidad que cerramos el año 2025, con dos versiones en formato de serie con las historias más populares y queridas acerca del tema.
Y si bien los números hablan de un gran interés y amplia audiencia, es importante decir que ambas abrevan de la misma fuente: el considerar a la adolescencia como una etapa de desencantamiento del mundo, donde se mesclan el miedo a crecer y por enfrentar la vida adulta, con la expectación de saber qué es lo que sigue, que significa – por fin- ser adulto.
Este tratamiento, ha sido base de algunos de los relatos más importantes de Stephen King y adaptados la gran pantalla. En Carrie, Cementerio de Mascotas (Pet Sematary), por supuesto, Eso (It) y Cuenta conmigo (Stand by me), el asunto se explora a profundidad.
Stranger Things (Cosas extrañas) a decir de sus creadores (los hermanos Duffer) admiten a King, como una de sus influencias para la creación de la serie. Quizás por ello, resulte inevitable tratar de establecer esa comparación. Pero al parecer el asunto amerita mirar un poco más de cerca.

En primer lugar, Welcome to Derry, producida por HBO Max, se presenta como una precuela del universo de Stephen King y de las adaptaciones cinematográficas de It. Su narrativa se sitúa en los años sesenta y explora los orígenes de Pennywise, el payaso asesino que encarna una entidad ancestral vinculada a la ciudad de Derry.
La serie se centra en mostrar cómo el mal se manifiesta en tragedias colectivas y en la memoria histórica de la comunidad, con un tono oscuro, atmosférico y profundamente psicológico. El regreso de Bill Skarsgård en el papel de Pennywise refuerza la continuidad con las películas recientes, mientras que la introducción de nuevos personajes permite ampliar la mitología y dar un trasfondo más complejo al miedo que habita en la ciudad.
Por su parte, Stranger Things 5 representa el cierre de una saga que ha marcado la televisión de la última década. Netflix ha apostado por una temporada final dividida en tres volúmenes, con capítulos de duración cinematográfica que buscan dar conclusión a todos los arcos narrativos. La historia se centra en la batalla definitiva contra Vecna y el Upside Down, con Eleven en un rol de guerrera y Will Byers como pieza clave gracias a su conexión psíquica con el villano. La serie mantiene su mezcla característica de ciencia ficción, horror y aventura juvenil, pero eleva la escala hacia un desenlace épico que pretende dejar huella en la cultura popular. La nostalgia ochentera, que ha sido uno de los sellos de la producción, se combina con un tono más sombrío y adulto, reflejando la evolución de los personajes y del propio público que ha crecido junto a ellos.
La diferencia fundamental entre ambas producciones radica en su propósito narrativo: Welcome to Derry abre un universo, profundizando en los orígenes de un mito del terror, mientras que Stranger Things 5 lo cierra, ofreciendo una conclusión a una historia coral que ha acompañado a millones de espectadores. El tono también marca una distancia clara: HBO apuesta por el terror psicológico y sangriento, mientras que Netflix combina el horror con la aventura juvenil y la emoción nostálgica.
En términos de villanos, Pennywise representa una fuerza ancestral e inhumana, mientras que Vecna es un antagonista con raíces humanas, convertido en monstruo por sus propias decisiones. Incluso las estrategias de estreno reflejan enfoques distintos: HBO opta por episodios semanales que prolongan la tensión, mientras Netflix divide la temporada en bloques que convierten cada lanzamiento en un evento global.
En conjunto, ambas series muestran cómo el género del terror y la fantasía televisiva se diversifica en 2025. Una se orienta hacia la exploración de la mitología oscura y el miedo colectivo, la otra hacia la conclusión épica de una saga que mezcla ciencia ficción y horror con un fuerte componente emocional. La elección entre una y otra dependerá de lo que busque el espectador: el estremecimiento profundo de un origen mítico o la catarsis final de una historia que ha acompañado a toda una generación.
