
Deadpool es, ante todo, un mercenario, y es capaz de aceptar cualquier trabajo, siempre y cuando no esté en contra de sus principios, aunque claro, principios y dignidad son dos cosas muy distintas. Wolverine/Deadpool: The Decoy es una historia que no debemos de tomar mucho en serio, y que posiblemente no llegue a formar parte de la continuidad Marvel. Básicamente, el mismo hace mofa de algunos de los clichés de esta empresa, además de poner a prueba la paciencia de Wolverine con el único individuo que realmente le podría causar problemas.